Saludo de la embajadora Kyoko Koga

Embajadora Kyoko Koga

El 5 de enero de 2016 llegué a Bolivia y a partir del 21 de enero, con la presentación de las Cartas Credenciales al Excmo. señor presidente Evo Morales Ayma, inicié oficialmente mis actividades diplomáticas en Bolivia. Mi anterior misión la desempeñé como cónsul general del Japón en Milán – Italia, y desde hace casi 40 años me he dedicado a las funciones diplomáticas, en el Ministerio de Asuntos Exteriores del Japón, incluyendo mis servicios en países hispanoparlantes como España, Venezuela y Colombia. Hace 20 años tuve la oportunidad de visitar Bolivia y estoy impresionada sobremanera por el desarrollo de este país, visible en la moderna infraestructura del aeropuerto de El Alto y los teleféricos que recorren la ciudad. De igual manera, siento una gran alegría por poder trabajar en este país como embajadora.

Bolivia es el sexto país más grande del continente latinoamericano y posee un territorio 3.3 veces más extenso que el de Japón. Bolivia cuenta con una gran diversidad geográfica: desde las cordilleras con montañas de más de 6000 metros sobre el nivel del mar (m s. n. m.), la ciudad de La Paz, sede del Gobierno a 3700 m s. n. m.; los valles verdosos entre 1500 y 2500 m s. n. m.; hasta la zona amazónicas que ocupa más de la mitad del territorio nacional. La población supera los 10 millones de habitantes. Como lo manifiesta su nombre “Estado Plurinacional”, su población está conformada, entre otras, por naciones indígenas que hablan, además del español, otros 36 idiomas, incluyendo al aimara y al quechua. De la misma manera, se trata de un país que tiene una gastronomía muy rica y, si se toman como ejemplos a la papa o al maíz, ofrece productos con una diversidad de sabores, colores y tamaños. La quinua boliviana cada vez está cobrando mayor popularidad en Japón por su beneficiosa contribución a la salud.

Entre los países latinoamericanos, Bolivia es uno de los mejores amigos del Japón, esto atribuido a diversos factores como ser: la contribución de aproximadamente 14.000 inmigrantes japoneses y sus descendientes (nikkeis) que viven en Bolivia y la cooperación económica y técnica de Japón durante décadas. Entre Japón y Bolivia existe una larga historia de amistad y cooperación mutua. Durante el año 2014, se celebraron, en ambos países, varios eventos conmemorativos del Centenario del Establecimiento de Relaciones Diplomáticas, además el 60° Aniversario de la Colonia Okinawa. El 2015 también se celebró el 60° Aniversario de la Colonia San Juan de Yapacaní. La comunidad nikkei de este país, después de haber superado diversas dificultades, logró, por un lado, contribuir al desarrollo económico del país, especialmente en el campo de la agricultura, y por el otro, como un puente de amistad que una a Bolivia y Japón. Actualmente esta comunidad se ha extendido hasta la quinta generación nikkei.

Respecto a la cooperación económica y técnica, Japón ha desembolsado un monto total de más de 138 mil millones de yenes japoneses en varios sectores entre los cuales se destacan el agua potable, la educación, la salud y el desarrollo agrícola. A partir de 1961, más de 2.300 voluntarios jóvenes y expertos japoneses enviados a Bolivia, brindan un valioso aporte al desarrollo del país.

En el campo económico, Bolivia es uno de los países poseedores de abundantes recursos minerales y energéticos en el mundo. Está registrado como el segundo país exportador de zinc a Japón (23,3% del total de la importación del Japón) y el tercer país exportador de plomo a Japón (12,6% del total de la importación del Japón). Actualmente la empresa Minera San Cristóbal, filial de la Sumitomo Corporation, opera en Bolivia, y al mismo tiempo está aportando al mejoramiento de la calidad de vida de la población en las comunidades circundantes, mostrándose así como un proyecto símbolo de las buenas relaciones de amistad entre nuestros países.

A medida que se enteraban de mi designación en Bolivia, muchos japoneses expresaron que “si se habla de Bolivia, hay que referirse al salar de Uyuni Uyuni”, ya que en estos años se dio el auge de los viajes al Salar y el número de turistas japoneses superó los 16.000 en el año 2014.

Finalmente, expreso mis sinceros deseos de fortalecer aún más los lazos entre Japón y Bolivia, contando con la colaboración y comprensión de todos, siendo una Embajada abierta a todas y todos ustedes. Les solicito hacernos conocer sus comentarios y sugerencias a nuestro correo electrónico.

Enero de 2016



Kyoko Koga
Embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria del Japón en el Estado Plurinacional de Bolivia